¿Cómo limpiar paredes con una vaporeta de mano?

Limpiar paredes es una de las mejores cosas que podemos hacer con una vaporeta. La superficie, que con anterioridad quizá nos hayamos resignado a no saber cómo limpiar, ahora puede volver a recuperar todo su color y energía gracias al uso de este pequeño electrodoméstico. A continuación, os explicaremos cómo hacer la limpieza de las paredes paso a paso.

Pasa un plumero por la pared

Antes de comenzar con el proceso de limpieza a través del vapor, lo que tendremos que hacer será dar unos golpes de plumero a la pared para retirar suciedad que esté un poco suelta. Esto no debe implicar un esfuerzo superior a unos pocos minutos, o lo que es lo mismo, varios movimientos de plumero que hagan que caiga todo aquello que se pueda retirar con facilidad.

limpiando con plumero la pared

Preparar la vaporeta de mano

Sigue las instrucciones específicas de tu vaporeta según el manual que se incluye para ponerla a punto. Es importante que, si ya la has utilizado antes, te asegures de que tenga el depósito de agua limpio antes de volverlo a llenar. También tendrás que seleccionar el accesorio más recomendable para limpieza de pared en el caso de que tu vaporeta tenga varias boquillas. Las indicaciones sobre el uso de las boquillas que tengáis se incluyen en el manual de instrucciones.

Visualiza cómo vas a limpiar

Hay un aspecto a tener en cuenta antes de comenzar: si queremos limpiar la pared de una forma más relajada o si lo haremos con cuidado. En el primero de los casos lo que necesitaremos hacer será retirar los cuadros y cualquier decoración que tengamos, para que no nos tengamos que preocupar de ellas mientras limpiamos. Pero si queréis, podéis dejarlo todo puesto y, simplemente, ser un poco más cuidadosos mientras estáis pasando el vapor que emite la máquina.

Cargamos el depósito de agua

La cantidad de agua que tendremos que poner dependerá de la propia vaporeta de mano, ya que cada modelo tiene un volumen de depósito distinto. Asegurémonos siempre de que ponemos agua del grifo, puesto que el agua destilada en realidad no es recomendable. Salvo algunos fabricantes que han creado sus vaporetas para que puedan aceptar ese tipo de agua, por lo general ninguna marca lo recomienda. Por lo tanto, pongamos agua del grifo.

deposito agua vaporeta

Hay algunas vaporetas que filtran el agua por si solas, y para las demás es preferible que sea del grifo o que la equilibremos con un poco de agua destilada. En cualquier caso, lo ideal es prestar atención a las indicaciones determinadas que haga el fabricante.

Encendemos y esperamos al calentado

Cada vaporeta tiene un tiempo determinado que debemos esperar para que el agua se caliente. Una vez se haya calentado estaremos listos para comenzar con el proceso de limpieza.

Pon el accesorio ideal para comenzar a limpiar

Puedes elegir una boquilla de un tamaño amplio para cubrir las zonas principales, pero lo más probable es que para las esquinas y las zonas inferiores o superiores necesites una boquilla un poco más pequeña y flexible. En cualquier caso, lo mejor es comenzar e ir viendo lo que nos vamos encontrando en cuanto a la acción que realiza nuestra vaporeta limpiando la pared.

Limpia con paciencia

El tiempo que pasarás limpiando la pared dependerá de lo sucia que esté o del tamaño de la misma. En realidad, hay que tener paciencia con el proceso de limpieza, ya que puede depender de muchos factores. El depósito de agua proporciona un tiempo de uso determinado, así que es posible que con solo una carga no vayas a terminar. En ese caso tendrías que volver a poner agua y repetir el proceso de calentado para continuar con la limpieza donde te hubieras quedado.

Para que no nos despistemos y no sepamos dónde nos hemos quedado limpiando, lo mejor es que limpiemos por sectores. No hay que hacer marcas en la pared, ni mucho menos, pero si comenzamos en línea y limpiando por bloques acabaremos antes y tendremos claro en todo momento por dónde hemos limpiado ya.

vaporeta limpiando pared

La forma de limpiar tiene que ser en movimientos verticales que comienzan en el techo y que terminan en el suelo, siempre moviendo la máquina y no dejándola fija más de 10 segundos. Si estamos subidos a una silla o similar, siempre habrá que tener cuidado. Haremos ese movimiento de limpieza asegurándonos de hacerlo con calma, para dar tiempo al vapor para que profundice bien en la pared y que así la deje limpie. Si hay agujeros o recovecos de otro tipo, nos tendremos que asegurar de que la vaporeta limpie bien dentro de ellos.

También nos tenemos que asegurar de limpiar las esquinas, la unión entre paredes y techo, así como otras partes más complejas que pueda haber, como los lados de las columnas. El motivo de ello es que es en esas zonas donde se llegan a acumular más bacterias, telarañas, ácaros y otros elementos que queremos limpiar gracias a la vaporeta.

Deja que las paredes se sequen

Después de la limpieza lo único que tendrás que hacer será limpiar la máquina y recogerla mientras abres las ventanas para que la pared se pueda secar de una forma natural. Al cabo de un rato podrás ver que hay una gran diferencia en el antes y el después gracias a lo bien que limpia este sistema basado en el uso de la vaporeta de mano.

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